¿Sabías que la cúrcuma no sólo ilumina la piel y nos da ese brillo etéreo, sino que también ayuda a reducir la pigmentación de la piel?
También sabemos que la cúrcuma es un antiséptico natural y tiene propiedades antiinflamatorias y antibacterianas; ayuda a curar las quemaduras solares también. Esto es ideal para después del verano, cuando nuestra piel ha estado sobreexpuesta a los dañinos rayos UV. La harina de garbanzos, también conocida como besan, es un excelente exfoliante que ayuda a eliminar las células muertas. Además, es un gran purificador.
Prueba esta mascarilla casera, es sencilla, y lo mejor es que probablemente tengas todo en casa.
Mascarilla post-verano:
- 1 cucharada de harina de garbanzos
- Media cucharadita de cúrcuma en polvo
- 1 cucharada de agua de rosas
Mezcla los tres ingredientes y haz una pasta lo suficientemente espesa como para extenderla y adherirla a tu piel. Aplícala por todo el rostro y la zona del cuello y déjala actuar durante unos 10-15 minutos. A continuación, aclara con agua tibia y sécate con una toalla suave. Puedes hacerlo una vez a la semana.



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